
Tenemos el visado, tenemos los billetes! Ya sólo falta que pasen 8!! días y estaremos en el avión, cargados de bultos y cargados de nervios con destino: Lagos.
Estamos muy contentos... siempre he pensado que la espera más complicada es la que pasa entre la asignación y el viaje... por suerte, nosotros sólo habremos tenido que esperar 15 días.... todo un privilegio.
Sabemos que nuestro hijo está en uno de los mejores orfanatos de la ciudad y que por lo tanto, está bien cuidado... aún así, las ganas de que llegue el dia 2 son cada vez más fuertes. Tenemos ganas de que la carita triste de nuestro hijo cambie a una carita alegre y sonriente...
Tengo miedo, miedo a que le demos miedo, de que no nos acepte... de que le cueste entender que no le queremos ningún mal y que todos estos cambios que vivirá en breve son por su bien, porque todos los niños del mundo tienen derecho a una familia y nosotros seremos la suya.
Faltan 8 días... 8 largos días que pasarán lentos emocionalmente pero rápidos físicamente... tengo que dejar hecho trabajo que en condiciones normales haría en un mes... y lo tengo que hacer, no sé como, pero lo tengo que hacer...
Faltan 8 días... 8 largos días que pasarán lentos emocionalmente pero rápidos físicamente... tengo que dejar hecho trabajo que en condiciones normales haría en un mes... y lo tengo que hacer, no sé como, pero lo tengo que hacer...
Uffff... es muy fuerte todo esto, va a velocidad de vértigo... es muy curioso que después de tanto tiempo esperando, ahora tengamos que correr, es una paradoja.
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