17.6.12

Los ricitos en México


Acabamos de llegar de viaje de México. Y M y sobretodo su pelo han causado furor. Hemos sido el centro de atención allí dónde ibamos. 

La primera semana que recorrimos la parte de la Riviera Maya dónde hay más turismo este tema nos pasó más desapercibido, pero cuando nos endinsamos hacia la peninsula del Yucatán, se empezó a hacer evidente. 

Un día, en Chemax, paseábamos buscando un sitio para comer y nos dimos cuenta que todo el mundo nos miraba... en un primer momento pensamos que lo hacian por qué es un pueblo sin mucho turismo y les hacia gracia ver a tres pringados paseando bajo el sol... pero en seguida nos dimos cuenta que las miradas iban hacia él. 

Entramos en un localito de comidas y de repente tuvo 5 o 6 manos encima suyo! Empezaron a hacer preguntas, de dónde viene, si es nuestro hijo, etc... pero todas sin quitar la vista de sus cabellos... le tocaban y reían, se miraban y los volvían a tocar... y llamaban a alguien nuevo y le hacian venir para tocar... explicamos a M que se mirase los cabellos de la gente y que se fijara en que todos los tienen muy lisos, y que por eso tocaban el suyo porqué no habian visto nunca un pelo tan rizado. Lo llevó bien y acabó jugando con los niños del local. 

Este hecho se convirtio en un continuo... sitio dónde ibamos le decían cosas, le tocaban el pelo o simplemente hacian sonrisas tímidas... por suerte en ningun sitio tan exagerado como en el local de comidas de Chemax. 

En algun pueblo, nos dimos cuenta que alguna moto giraba y volvia a pasar por dónde estabamos y volvian a mirarselo.... 

Él no ha sido demasiado consciente de este hecho, pero no pasará demasiado tiempo que si lo haga. Lo tendremos que trabajar ya que la gente no es nada discreta. 

No intervenimos, primero porque a él no le afectaba y segundo porque notamos que la gente no lo hacia con malicia, simplemente era pura curiosidad, como cuando un blanco llega a un pueblo de africa dónde no llega turismo. 

En el aeropuerto de vuelta pero, exploté... en una tienda del duty free acabando de gastar los pesos que nos quedaban en el bolsillo, una dependiente le empezó a tocar la cabeza y en tono alto, empezó a hablar de lo curioso que era y fué a llamar a sus compañeras para que viniesen a tocarle el pelo... y aquí exploté y le dije que ni pensarlo, que primero de todo tendria que haber pedido al niño si le molesta que le toquen el pelo. Su respuesta fué: "ya le he dicho hola". Olé tu!! jajajaja. 


1 comentario:

Silvia - Desenredando el hilo rojo dijo...

Feliz vuelta familia. ¡Vaya tela! Esto es algo que yo pienso muchas veces (no lo del pelo, sino lo diferentes que somos conforme el lugar donde nos criamos).
Algunos son más sociables, otros más atrevidos, otros ven normal lo que nosotros no vemos normal. En esos climas tropicales la gente que se asombra lo comparte, mientras que nosotros nos callamos y lo comentamos luego cotilleando. En África los niños saludan a los extraños, mientras nosotros les decimos a nuestros hijos que no hablen con extraños.
Es normal que explotaras... ¡de momento al crío no le importa pero tú ya estás pendiente de lo que puede ocurrir!
Besotes